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jueves, 18 de marzo de 2010

I have moved into the shadow


The night is closing in
The clouds are frozen still
The birds are feathered down
The churches ring the hour
Where once there was a cheer now stands a sorry crowd
Across the frozen lake
Beneath the tattered flags, a carnival of skates
The scissors scratch their names
Where once I held your hand I cannot bear to stand
This city is a cauldron of blackened snow and strangers
I moved here from the country
I didn’t know the danger
I’m haunted by the bottle
I’m haunted by the angels
In letters from my sister, she asks me how I’m feeling
I say that I am better but I lie in every letter
I have moved into the margin
I have moved into the shadow
Move closer to the fire or else you’ll meet the ghost
I loved you like a brother
I loved you more than most
But still you left me vacant
Still you left me cold.

GA Johnson - Piano Magic
Incurable (EP)
2007

miércoles, 13 de enero de 2010

Para llamarme a mí misma

"Esta es mi cara", dijo Rhoda, "en el espejo, tras el hombro de Susan, esta cara es mi cara" Pero me replegaré detrás de Susan, para ocultarla, ya que yo no estoy aquí. No tengo cara. Los demás tienen cara. Susan y Jinny tienen cara. Están aquí. Su mundo es el mundo real. Las cosas que levantan son cosas que pesan. Dicen "sí", dicen "no". Pero yo oscilo y cambio, y en menos de un segundo devengo transparente. Cuando se cruzan con una criada, la criada les mira sin reírse. Pero se ríe de mí. Ellas saben lo que han de decir, cuando alguien les habla. Se ríen de veras, se enojan de veras, en tanto que yo he de mirar primero a mi alrededor, y hacer lo que los demás hacen, cuando ya lo han hecho.
(…)  Y yo sólo estoy vinculada a los nombres y a las caras. Atesoro unos y otras como amuletos que me protejan de un desastre. En la salida, elijo un rostro lejano, y apenas puedo tomar el té cuando ésa, cuyo nombre ignoro, está sentada frente a mí. Me atraganto. La violencia de mis emociones estremece mi cuerpo. Imagino que esas gantes sin nombre, esas gentes inmaculadas, me vigilan ocultas detrás de arbustos. (...) Por esto odio los espejos que revelan mi verdadero rostro. Sola, a menudo me sumo en la nada. He de mover los pies con gran cautela, para no rebosar los límites del mundo y caer en la nada. He de golpear con la mano una dura puerta, para llamarme a mí misma a fin de que vuelva a entrar en el cuerpo.

Virginia Woolf
Las Olas.
1931